14 de marzo de 2010

ENTREVISTA A JOAQUÍN GARRIGÓS

ENTREVISTA A JOAQUÍN GARRIGÓS por GUILLERMO DA COSTA

El traductor literario de lengua rumana Joaquín Garrigós ha tenido la amabilidad de responderme a una brevísima entrevista. Garrigós ha traducido tres de las obras escritas en rumano por Cioran: El ocaso del pensamiento (1995), El libro de las quimeras (1996) y Breviario de los vencidos (1998), todas editadas por Tusquets. 
1. Usted ha traducido al castellano buena parte del grueso de la obra rumana de Cioran. ¿Cómo le llegó el encargo? ¿Era entonces consciente del valor de la obra de Cioran? He traducido tres libros de un total de seis que escribió en rumano. El encargo me llegó poco después de haber empezado mi trayectoria como traductor de literatura rumana en España. Era el primero que traducía directamente del rumano. Hasta entonces, los libros rumanos de Cioran se habían traducido del francés. Esto llegó a oídos de Tusquets y llegó a mí a través de la editorial donde yo había publicado. Sí, evidentemente sabía quién era Cioran y de su importancia en el pensamiento europeo.
2. ¿Qué opina del estilo de Cioran, y qué dificultades implica traducirle del rumano al español? Cioran es muy difícil de traducir, todo un reto para cualquier traductor. Cioran rompe el idioma, no se sujeta a reglas académicas, da a las palabras un sentido muy diferente del que tienen en el idioma. Es un anarquista del lenguaje. Él mismo confiesa que cuando empezó a escribir en francés hubo de someterse a unas normas de las que antes había huido. Pero, ojo, eso no quiere decir que escriba mal. Ni mucho menos, Cioran empuja las fronteras del idioma adonde nadie las había llevado antes y es un evidencia la riqueza de la lengua y su enorme capacidad expresiva.
3. ¿Cuál es, a su juicio, la relevancia actual de Cioran en el panorama de la literatura rumana? ¿Qué peso tiene en cuanto a la influencia en otros autores? 
Realmente, Cioran no es un literato sino un pensador. En Rumania es muy valorado como intelectual, aunque en algunos sectores se le critica la postura nihilista que tuvo sobre Rumania durante mucho tiempo y su negativa a escribir y hablar en rumano. Incluso a su propio hermano le escribía en francés.
En cuanto a la influencia, no siendo la filosofía mi campo no podría responder.
Querría añadir que me resulta extraño que no se haya publicado el libro que, a mi modo de ver, es el mejor: La transfiguración de Rumania, obra escrita en el año 1935, la única que queda por traducir al español. Ni tampoco la correspondencia ni los artículos de prensa.

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