17 de agosto de 2009

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«¿Cómo era su vida cotidiana?, ¿qué le gustaba hacer?

»Le gustaba mucho andar. Andar representaba una especie de terapia para él. Tenía accesos súbitos de depresión, de angustia, y la única forma de salir de ellos era escribir, leer o pasear a cualquier hora del día o de la noche. Le gustaba pasear por el parque de Luxemburgo. [...] Yo, de noche, no lo acompañaba. Me quedaba durmiendo en casa. Después de cenar, se ponía el abrigo y decía: "hasta mañana"».

SIMONE BOUÉ
Fuentes:
- http://www.youtube.com/user/JanVanBiervliet
- Carlos Cañeque & Maite Grau: Cioran: el pesimista seductor. Barcelona, Sirpus, 2007, p. 86.

4 comentarios:

Sebastián Gómez Andrade dijo...

Caminar sin destino...un avanzar hacia la nada, en realidad toda la existencia es como las caminatas de el maestro.

Gracias por el parrafo.

Aquí su pendejo dijo...

Qué graaan hallazgo este blog..!

Gustavo dijo...

Una apología a un pensamiento irredimible

Ladrón_De_Versos dijo...

"La vida es una prueba temporal en la que hay que esforzarse en obrar bien y no mal."