2 de abril de 2009

QUOUSQUE EADEM?

«Quousque eadem?

»¡Que sea maldita para siempre la estrella bajo la que nací, que ningún cielo quiera protegerla, que se disperse por el espacio como un polvo sin honra! Y el instante traidor que me precipitó entre las criaturas, ¡sea por siempre tachado de las listas del Tiempo! Mis deseos no pueden ya compadecerse con esta mezcla de vida y de muerte en que se envilece cotidianamente la eternidad. Cansado del futuro, he atravesado los días, y, sin embargo, estoy atormentado por la intemperancia de no sé qué sed. Como un sabio rabioso, muerto para el mundo y desencadenado contra él, sólo invalido mis ilusiones para excitarlas mejor. Esta exasperación, en un universo imprevisible -donde empero todo se repite-, ¿no tendrá fin jamás? ¿Hasta cuando repetirse a uno mismo: "Execro esta vida que idolatro"? La nulidad de nuestros delirios hace de nosotros otros tantos dioses sometidos a una insípida fatalidad. ¿Por qué insurgirnos aún contra la simetría de este mundo cuando el mismo Caos no podría ser más que un sistema de desórdenes? Pues nuestro destino es pudrirnos con los continentes y las estrellas, pasearemos, como enfermos resignados, y hasta el final de las edades, la curiosidad por un desenlace previsto, espantoso y vano».

E. M. Cioran: Breviario de podredumbre. Madrid, Taurus, 1992, p. 275. Trad.: Fernando Savater.

4 comentarios:

ALBERTO dijo...

Hola Guillermo : El breviario de podredumbre me lo sé hasta de memoria, me encanta. A propósito, te gusta Schopenhauer?, fue uno de los maestros de Cioran, y tambien me gusta mucho su estilo. Saludos!!

Sebastián Gómez Andrade dijo...

Genial, Brevario de la podredumbre recuerdo haberlo leido de madrugada en una noche oscura junto a un merlot, que grato volver a leer este fragmento. Gracias por subirlo a la red.
Por cierto hay un dialogo que tubo Cioran con su madre un día, supuestamente le dijo que si hubiera sabido que sufriria tanto hubiera abortado, no recuerdo donde lo lei, seria muy interesante que si lo encuentras lo subieras (interesante es siempre la relacion entre los pesimistas y sus madres, lease Schopenhauer y Cioran).
Un saludo, gracias por tu genial trabajo.

PD: Por cierto podrias mover el reproductor de canciones del gadget de la izquierda al inferior de la pagina, es que dificulta un tanto leer los textos largos porque tapa en parte.

Guillermo da Costa dijo...

Hola Sebastián:
Gracias por el comentario y por la sugerencia.
No sabía que el reproductor daba problemas. ¿Qué navegador usas? De todos modos he ajustado el tamaño para ver si así deja de estorbar (si no, puedo llegar a quitarlo porque, de todas formas, nunca he estado muy convencido de tenerlo en la web).
En cuanto a lo que dices del diálogo de Cioran con su madre: sí, en efecto, Cioran se refiere a ello y figura en el libro recopilatorio de entrevistas (CONVERSACIONES. Barcelona: Tusquets, 1996 [pág. 141]. Trad: Carlos Manzano). En conversación con Fritz J. Raddatz (año 1986), a propósito de los «fogonazos» megalomaníacos de los que Cioran dice haber sido presa en su juventud, nuestro pensador confiesa que dichos fogonazos han perdido su intensidad, y que lo que ha aumentado es el tedio... Y sigue: «Mi madre, que era esposa de un sacerdote, me dijo una vez algo que no olvidaré: "Si hubiera podido prever tus sufrimientos interiores, no te habría traído al mundo". Y eso me sentó muy bien».
«¿Le sentó bien?», pregunta extrañado el entrevistador. «Me dije -continúa Cioran-: "Eres el fruto del azar. No eres nada"».

Sebastián Gómez Andrade dijo...

Gracias Estimado, esa reflexión de Cioran acerca del tedio me dejo atónito la primera vez que la leí.
Creo que fue esa lectura la que me entusiasmo a profundizar en E. M. Cioran